UNA HUELLA EN LA NIEVE

21.09.2014 08:28

Una huella en la nieve

1998

―La Ronda de Boltaña―

(Del Álbum “banderas de humo”)

 

Siempre que se muere un roble allá en el bosque
pierde un viejo dios mi pequeña nación;
siempre que nos nace un niño
el futuro se hace bosque
y entre robles corretea un nuevo dios.

 

Hay un reino entero bajo una carrasca,
aunque algunos no lo sepan encontrar;
tampoco sabrán ver duendes,
ni moras en los ibones
cuando el cielo arda de estrellas por San Juan.

 

¿Qué verán?, si no te ven cuando te miran,
si al mirarte sólo ven una postal;
no la tierra donde un pueblo y sus fantasmas,
abrazados plantan cara al temporal.

Si te vieran con los ojos que te veo
te verían sin tenerte que mirar.
Tus paisajes -seda verde y terciopelo-
son el cofre y tú la joya que guardar.

 

¿Será cierto que en tus noches ya no hay brujas,
ni en tus selvas reina un blanco jabalí;
que en tus torres no hay princesas,
que a Rolando con su espada
ningún monte más le dejarán partir?...

 

¿O será que el fuego se nos ha apagado,
que no es tiempo ya, ni hay cuentos que contar;
que los viejos van callando
como el libro que se cierra
o la gaita arrinconada en el desván?

 

¿Qué verán?, si no nos ven cuando te miran,
si mirarnos es mirar por un cristal:
se les llenan los ojos de Pirineo,
para mi gente y mis dioses no hay lugar.

¡Si supieran ver que hay huellas en la nieve
que ni un sarrio ni un esquí pueden dejar!...
¡Si siguiéndolas llegaran a esta puerta!...
¡Si trucasen... Tal vez pudieran entrar!

 

Sobrarbe, casa encantada,
geniecillo del hogar;
una ventana en la noche
a lo lejos brillará.
Luciérnaga entre montañas,
¡no te dejes apagar!
Si los hombres permanecen,
los dioses ya volverán.